Conoce a Mireia, embajadora de la gastronomía y el vino más auténticos de Barcelona

“En una familia de abogados, yo fui la primera en romper con la tradición familiar. Mientras estudiaba, trabajaba los fines de semana en bodas y banquetes para ganar algo de dinero. Así es como acabé trabajando en la recepción de El Celler de Can Roca, un 3 estrellas Michelin. Cada noche al terminar el turno, el segundo sumiller me traía una copa de vino. Gracias a él, poco a poco fui aprendiendo a distinguir variedades de uva, tipos de vinos… también me enamoré, pero esa es otra historia. Fue él el que me convenció para convertirme en sumiller. En aquella época, sólo 1 de cada 5 estudiantes éramos mujeres.

Y entonces me llamaron del restaurante El Bulli para trabajar allí. Por supuesto que lo dejé todo y me fui para allá. Pero pasados unos años, durante un viaje a Colombia, me di cuenta de que estaba perdiendo el romanticismo por el vino y quise recuperarlo. Así es como me decidí a emprender, porque quería mostrarle a la gente la gastronomía y los vinos catalanes.

“El vino me mantiene conectada con mi tierra. Es una riqueza que merece ser compartida con el mundo”

Todos tenemos que comer y beber y eso es lo que me conecta con los viajeros, vengan de donde vengan. Y el vino me mantiene conectada a mi tierra: me considero una embajadora de la gastronomía y el vino de Barcelona.

Quiero que los viajeros que vienen a Barcelona descubran las variedades locales de vinos y uvas. Somos el Viejo Mundo del vino ¡y eso es una riqueza que merece ser compartida!”.

Puedes descubrir los vinos catalanes con Mireia a través de las Experiencias en la plataforma de Airbnb. Ser anfitrión de Experiencias ha ofrecido oportunidades económicas a personas que quieren compartir su pasión con el mundo, en un momento en el que las máquinas están reemplazando a las personas. ¿Quieres tener tu propia Experiencia única? Descubre cómo.